La nieve ralentiza, modifica, te para para hacerse admirar mejor. La nieve reconduce a otras nieves, a otras miradas, a otras vidas, a todos los inviernos, a todas las edades que has atravesado, año por año. La nieve pesa poco, pesa menos que el aire límpido, el sol y la lluvia. La nieve es algo mío.
Mina

Esta mañana nos hemos despertado con un manto blanco. Para una Bacelonesa, nacida en el mediterráneo, me vienen dos pensamientos casi al mismo tiempo.

El Primero ui,¡QUÉ FRÍO! y el segundo uau ¡QUÉ PASADA!

Así que quiero compartir contigo 5 cosas que puedes hacer para conseguir buenas fotos en la nieve y no congelarte en el intento.

Al final del artículo te dejo el link al Video de youtube dónde puedes ver una de mis experiencias fotografíando en la nieve con 2 cámaras analógicas.

Preparativos prévios a salir a la nieve

A continuación te pondré en sobre aviso de lo que tendrías que tener en cuenta para salir a la nieve con una cámara analógica, pero que podrías aplicar a cuaquier tipo de cámara y además tener éxito.

¿Qué quiero decir con tener éxito?, pues conseguir las fotos que quieres sin congelarte en el intento. Así que vamos allá.

1.- La cámara o mejor dicho las pilas

Seguro que sabes y si no te lo recuerdo, que el frío afecta directamente a la durabilidad/fctividad de las pilas (baterías de tu cámara).

Este punto puede afectar de diferente manera a tu cámara analógica. Si es una cámara mecánica, no tendrás problema, evidentemente, pero si es una cámara con pilas o batería…puedes llegar a tenerlo. Mi consejo es: lleva pilas de recambio.

Las pilas no suelen ocupar mucho espacio en el bolsillo del pantalón o del abrigo y así te aseguras de que no te quedes tirada a medio carrete o en media salida fotográfica.

Puede parecer algo tonto, pero sin pilas…NO HAY FOTOS.

2.- Abrígate con el “método de la cebolla”

Ahora es cuando me dices que esto no tiene nada que ver con la fotografía y aquí es cuando te digo, TE EQUIVOCAS.

Si ya es difícil concentrarse en hacer fotos sin nada que te distraiga, hacer fotos cuando tienes frío, es lo peor del mundo. Se activa tu modo de “SUPERVIVENCIA“. Eso significa que tu mente empieza a bombardearte con mensajes cómo: “DÉJALO, ponte a cubierto calentita y no sigas pasando frío”.

Por este motivo y para no abandonar a las primeras de cambio o después de estar 5 minutos con tus botas hundidas en la nive, es super importante que el tema “frío” esté controlado.

Aquí es dónde entra el “método cebolla” o el “método por capas“. En mi caso particular, me pongo leotardos debajo de los pantalones, calcetines de invierno y unas botas de montaña. Los pies son casi lo más importante, por eso dedícales un ratito a pensar, qué calzado es el más adecuado. Si no tienes botas o leotardos…¡déjate el pantalón del pijama debajo y ponte extra de calcetines!

El siguiente punto son los guantes. Debes ser conciente de que tienes que manejar una cámara, así que los guantes debrían poder tener algo de sensibilidad y eso suele significar dedos congelados. Para evitar esto, existen unos “calentadores de bolsillos o manos“. Bueno me acabo de inventar el nombre, pero básicament son unas bolsitas con un líquido y un metal dentro, cuando tienes frío “doblas” el metal que está dentro de la bolsa y con esta acción generas una reacción en el líquido de la bolsa. El líquido se calienta e irradia calor a la vez que se va volviendo sólid.

Esto te calentará las manos y la punta de los dedos cuando realmente no puedas más. Yo suelo llevar uno en cada bolsillo del abrigo.

Izquierda preparada para calentar. Derecha ya ha calentado.

Para volver a usarlos, sólo tienes que dejarlos en agua hirviendo unos 5 minutos y ya estarán listos para otra salida más.

Creo que está demás tratar el tema abrigo, gorro, bufanda.. Yo soy de las que piensa: “ANDE YO CALIENTE, RÍASE LA GENTE” así que ya te lo puedes imaginar.

3.- Lente limpia y sin bao

Limpia la lente de tu cámara antes de salir y mete en tu mochila una gamuza por si tuvieras que volver a limpiarla.

Te pongo en situación. Llevas un rato fuera haciendo fotos y quieres darte un descansito en una cafetería o algún sitio cerrado. En el mismo momento en el que abras la puerta del local, tus gafas, si es que las llevas, así como el objetivo de tu cámara se empañarán. Si quieres hacer fotos del interior, puedes eperar a que se seque o limpiarlas tú misma. A mi me gusta estar siempre preparada, así que limpio mi objetivo. En este caso es tu decisión. También puedes limpiar un lado del objetivo y experimentar haciendo fotos, puedes llegar a sorprenderte de los resultados.

4.- Deja que tu cámara se aclimatice a la temperatura.

Ahora sí, estás bien abrigadita y preparada para fotografiar en la nieve, pero…uff, cuanta luz. Como puedes imaginarte, la nieve blanca refleza la luz en todas direcciones. En mi caso aprovecho para cargar mi cámara (prévio paso hecho en casa), con un carrete de 100 o 200 ISO/ASA. Los de 400 los dejo para los días grises sin nieve. Aunque también rompo la rgla y cargo carretes para forzarlos o experimentar. Depende totalmente de ti y del resultado que deseas obtener.

Desde que salgo de casa que llevo la cámara colgada de mi hombro, no dentro de la bolsa, así dejo que se vaya caclimatando a la tempera.

Se suele aconsejar que subexpongas la toma uno o dos puntos cuando fotografías en nieve, yo tengo que confesar que a veces lo hago y a veces no, pero lo que sí intento es buscar algo en el encuadre que destaque.

Es muy fácil caer en la tentación de hacer fotos de nieve y ya está, pero podría resultar aburrido, así que busca pisadas, patrones, diagonales, en definitiva algo que haga destacar tu foto de una típica foto d “nieve”.

La ISO ya viene fijada por el carrete que has escojido, así que juega con diferentes velocidades o aperturas de diafragma para obtener diferentes tipos de fotos. Si hay riachuelos o haces que la nieve caiga de una rama de árbol…no sé, experimenta, sé creativa.

Hay algunas cámaras analógicas en las que puedes escoger entre 3 modos de medición de la luz, en el caso de mi Canon EOS 500 N suelo seleccionar medicón puntual.

5.- A fotografiar

Ahora es momento de aplicar todo lo que te he dicho y disfrutar de un día de nieve con tu cámara analógica y unos buenos calcetines de invierno.

Como mediterránea que soy, cuando llegan las nieves al sur de Alemania, es un reclamo para salir a la calle y poner a prueba mi fotografía, así que de cada salida aprendo algo nuevo. Lecciones que intento aplicar para la siguiente.

¿Tienes algún consejo que creas que puede ser me útil o has probado ya alguno de mis consejos?. Escríbeme en comentarios, me encantará leerlos.